¿Sabes que significa el apetito emocional?

Hoy en nuestro Blog del Centro de Estética Avanzada Yolanda López, os hablamos sobre este problema nutricional que afecta a gran parte de la población.

Seguro que alguna vez has tomado postre a pesar de tener la sensación de estar completamente llena. Si es así, has experimentado el apetito emocional. Este tipo de ingesta de alimentos se debe al estrés, usamos la comida para hacernos sentir mejor y llenar nuestras necesidades emocionales en lugar de nuestro estómago.

Cuando abrimos la nevera como mecanismo para afrontar estados de ánimo como: estrés, enfado, aburrimiento, cansancio o soledad, estamos mal acostumbrando a nuestro estómago a la hora de combatir los sentimientos que nos invaden en lugar de abordar el problema. El apetito emocional no puede significar la solución a tus problemas.

Cómo reconocer el hambre emocional

El hambre o apetito emocional es un sentimiento que experimentamos siempre, porque siempre exteriorizamos nuestras emociones cuando nos alimentamos, ya sea positiva o negativamente. Lo realmente importante es saber diferenciar entre los siguientes dos tipos de alimentación.

  • Alimentación inconsciente (desadaptativa): Es la que puede llevarnos hacia una forma de comer sin conciencia, voluntad ni presencia, de manera compulsiva o incluso en forma de atracón.
  • Alimentación consciente (adaptativa): Es la forma que tenemos de satisfacer el hambre emocional con voluntad y consciencia, es decir, sin ninguna connotación negativa, sino más bien todo lo contrario.

¿Cómo encontrar el equilibrio alimenticio?

En nuestro Centro de Estética Avanzada Yolanda López en Barcelona, la experta dietista Marta Nadal, dará solución a tus kilos de más y conseguirá mejorar tu salud en menos tiempo de lo que imaginas. Analizamos cada caso con individualidad y creamos un plan personal adaptado para cada persona y sus necesidades. 

Existen ciertas actitudes y técnicas que nos harán evitar o solucionar el problema que supone el apetito emocional:

  1. Saber identificar cuando se produce hambre física o hambre emocional
  2. Reconocer los problemas que nos hacen comer en exceso
  3. Establecer estrategias que nos ayuden a lidiar con nuestros problemas emocionales. Escribir, hacer deporte, bailar... son algunas estrategias fenomenales para combatir este problema. 
  4. Aprender a aceptar los sentimientos, sean positivos o negativos. Es importante aceptar que no todo en la vida es color de rosas.
  5. Mimar nuestro cuerpo con masajes o tratamientos, baños de agua caliente o sesiones de spa puede ayudarnos a prevenir el apetito emocional y sentirnos mejor.
  6. Hacer pausas con 10 respiraciones profundas antes de abrir el frigorífico. También podemos colgar algunos pósit en la nevera que nos recuerden que comer para calmarnos no es saludable.
  7. Comprar comida saludable. Hay que ir cambiando poco a poco los alimentos de la despensa y llenarla de frutas y verduras apetecibles y fáciles de consumir como: mandarinas, fresas, zanahorias…
  8. Apreciar la comida que consumimos, masticar despacio, saborear cada bocado prestando toda la atención. 


Ya sea de un modo fisiológico o psicológico, los alimentos tienen mucho que ver con tus emociones. Saber identificarlas y tomar las acciones necesarias para superarlas es posible. Si el problema persiste, la mejor opción es contactar con nuestro centro de estética avanzada Yolanda López. Nuestra especialista en dietética y nutrición te ayudará a conseguir un hábito alimenticio sano y acorde a tu estilo de vida.

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